En el transcurso de la historia, el pueblo de Cunaviche ha tenido dos epónimos. Primeramente fue nombrado San José de Leonisa y luego San Miguel. En ambos casos se mantuvo el término «Cunaviche», que es el topónimo originario del río y de la región.
SAN JOSÉ DE LEONISA
José Joaquín de Soto escribe que «la iglesia de dicho pueblo está dedicada a San José de Leonisa; su fábrica hace figura de tres naves distinguidas con algunas columnas de madera; las paredes son de bajareque doble, y el techo de varas y cañas cubierto de palma; es de mediana capacidad y, aunque nuevo, no ofrece mucha duración. Tiene un pórtico y sacristía de semejantes materiales, y un solo altar en que está colocada la imagen del Santo Titular».
San José de Leonisa, el primer patrón de Cunaviche, era sacerdote de la Primera Orden (1556-1612), canonizado por Benedicto XIV el 29 de junio de 1746.
Nació el 8 de enero de 1556 en Leonissa, cerca de Rieti. Hijo de Giovanni Desideri y Francesca Paolini, fue bautizado con el nombre de Eufronio. A los dieciséis años ingresó entre los Hermanos Menores Capuchinos, hizo el noviciado cerca de Asís, en el pequeño convento de Carcerelle, y tomó el nombre de José. Se entregó a duras penitencias y rigores para con el «hermano asno». En 1581 fue ordenado sacerdote y destinado a la predicación. Enviado con otros dos cohermanos a Constantinopla en 1587 a fundar una misión, se preocupó por la liberación de los cristianos esclavos, a quienes sostuvo en la fe, y devolvió la fe a un obispo apóstata. Por su afán de predicar al sultán Mustafá III, fue hecho prisionero, golpeado y suspendido de un madero bajo el cual ardía un fuego lento. Tres días duró pendiente de un gancho en una mano y de otro en un pie. A pesar de ello, no murió y las heridas se curaron milagrosamente. El sultán, admirado por lo sucedido, le conmutó la pena por destierro perpetuo. En Constantinopla, san José realizó un gesto propio de un loco: intentó entrar en el palacio a predicar al sultán. Apresado por los guardias, se le juzgó como reo de lesa majestad.
A su regreso a Italia siguió predicando en su propia tierra, con resultados consoladores: conversiones y pacificación por todas partes. Promovió también obras de asistencia social como los Montes de Piedad o Frumentarios, hospitales y otras obras de beneficencia. A los 56 años de edad le diagnosticaron un tumor del cual ya no se repuso. Se preparó tranquilamente para recibir a la hermana muerte, cuya cercanía adivinaba. Murió el 4 de febrero de 1612.
Se cuenta que fray Juan de Málaga, en la inmediación del río Cunaviche —que pasa a distancia de unas veinticinco varas de la iglesia—, fundó el 23 de abril de 1767 la misión con el nombre de este santo capuchino.
SAN MIGUEL
El 27 de mayo de 1811, cuando fueron elevadas a la categoría de parroquia San Fernando de Apure y Santa Bárbara de Achaguas, todavía se mencionaba al pueblo de misión de Cunaviche con el nombre «de San José de Leonisa».
El 12 de octubre del año 1812, en un documento inédito suscrito por el párroco misionero de Achaguas, fray José Caviedez, se lee que «algunos pueblos de esta comarca del Apure aún no han sido elevados a parroquias civiles ni eclesiásticas. Entre estos se cuentan: Rincón Hondo, San Miguel de Cunaviche, Banco Largo y San Juan de Payara».
Por esto podemos decir que este pueblo pasó a llamarse San Miguel de Cunaviche en el año de 1812.
San Miguel Arcángel, cuyo nombre —mencionado cinco veces en la Biblia— deriva de la expresión «Mi-ka-El», es decir, «¿quién es como Dios?» (cf. Daniel 10, 13), es conocido en el mundo católico como el «príncipe de los espíritus celestiales», el vencedor del dragón (el demonio), al cual arroja al abismo incandescente. También se le señala como el salvador de Moisés, a quien el demonio quería llevarse al infierno porque habría quitado la vida a numerosos egipcios. La fiesta de san Miguel Arcángel se celebra el 29 de septiembre y también el 8 de mayo, por su aparición en el Monte Gargano, en Italia, ocurrida alrededor del año 492.
La tradición de los cunavicheros sostiene que la antigua imagen de san Miguel Arcángel pertenecía a La Urbana, una población del municipio Cedeño en el estado Bolívar. Debido a la constante navegación por el río Orinoco y el comercio con Ciudad Bolívar, la imagen habría sido trasladada formalmente para una conmemoración y jamás fue devuelta.
OBRAS CONSULTADAS:
Obispo Mariano Martí. Documentos relativos a su visita pastoral de la diócesis de Caracas (1771-1784). Academia Nacional de la Historia, Caracas, 1969. Tomo II.
Oldman Botello. Cunaviche: Apuntes para su historia. Alcaldía del municipio Pedro Camejo, San Juan de Payara, 1998.
P. Buenaventura de Carrocera. Misión de los capuchinos en los llanos de Caracas. Academia Nacional de la Historia, Caracas, 1972. Tomo III.
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Licdo. Manuel Ortega López
Cronista Oficial del municipio Pedro Camejo del estado Apure
cronistadepedrocamejo@gmail.com











